A veces te observo desde mi ventana. Tú te sientas en el parque y te quedas absorta en un libro, ajena a mi mirada. Muchas veces te desnudo mentalmente y me pongo a fantasear. Te imagino ahí sentada, leyendo el kamasutra mientras te tocas y rebuznas de placer. Luego tengo que limpiar las cortinas con una esponja mojada, para que mi madre no me riña. Hay días que no vienes. Entonces me dibujo el pito con acuarelas y me imagino que es una serpiente. A veces hasta me ato un hilo en el glande para poder moverla como si fuera una marioneta. Así paso las tardes cuando tú no estás. Cuando no vienes te echo de menos, no sé, creo que me gustas un poco.
estas tronao!!
ResponderEliminar